08 mayo, 2013

Protocolo para la Pedida de Mano (I)

La petición de mano... suena algo decimonónico, ¿verdad? Parece anticuado y poco práctico, casi como los antiguos bailes de debutantes, aunque no lo es. Vuelve a estar vigente y es una forma de darle más valor al compromiso entre los novios. Y, no nos engañemos, en España nos gustan mucho las fiestas y saraos, así que una petición de mano es una excusa más para celebrar algo con la gente que más queremos.


Ojo, no es lo mismo la petición de mano que el que el novio pida matrimonio a la novia. El novio pide matrimonio a la novia y, si ésta dice que sí, pasan a hacer una petición de mano formal con las familias de ambos. Primero una cosa y luego otra, como debe de ser...


Este post está dividido en dos partes y, en ésta, veremos los orígenes de la pedida de mano y el protocolo propiamente dicho.


Comenzamos...


Los orígenes

El origen de la petición de mano se encuentra en la obligación que tenían las novias de pedir consentimiento paterno cuando se iban casar. Durante la petición de mano por parte de la familia del novio a la de la novia, se "negociaban" las condiciones del matrimonio. Por suerte, esta forma de ver las cosas ha ido cambiando y ahora se limita a una agradable celebración familiar.


Comenzando por el principio


Mi consejo número uno: si ambas familias no se conocen previamente, es mejor planear alguna reunión distendida antes de anunciar el compromiso; un café, una merienda o un encuentro casual. Eso facilitará mucho las cosas antes de que las cosas vayan a más :) Si no la petición de mano puede ser excesivamente encorsetada.


Protocolo


Es imprescindible tener en cuenta que es una celebración alegre, pero debe ser más bien sobria. El momento de echar el resto es el día de la boda.


Antes eran los padres del novio (concretamente su madre) los que dirigían una carta o hacían una llamada telefónica para comunicar que se iba a realizar la petición de mano y para poner de manifiesto la alegría por la elección del novio (!!!). Ahora lo habitual es que los novios se lo comuniquen juntos a ambas familias y se pongan de acuerdo para la celebración de la pedida de mano.


Lo habitual es que los padres del novio sean los que acuden a casa de los padres de la novia para hacer la petición de mano. 


Las personas que deberían estar invitadas son los padres, hermanos, abuelos y otros familiares más allegados de ambos. Personalmente, me parece interesante que haya sólo familiares muy cercanos y los amigos íntimos de la pareja. 


La tradición dicta que el día de la pedida de mano el novio debe enviar un ramo de flores (preferentemente blancas, por el significado de pureza) y, si quiere quedar como un verdadero señor, enviar otro más sencillo a la madre de la novia. Eso sí sería empezar con buen pie con la futura suegra, sí señor.


Los novios son los que se encargan de presentar a todos los miembros de la familia entre sí. Aunque lo normal es que el evento sea distendido y que todo fluya de forma natural, el protocolo dice que las presentaciones se deben hacer siguiendo el siguiente criterio: el hombre es presentado a la mujer (excepción: si hay una mujer más joven y un hombre más mayor, prevalece la edad y se presenta ella a él), la persona más joven es presentada a la más mayor y la persona con menos rango jerárquico es la que es presentada a la que tiene mayor rango (excepción: si hay dos personas con el mismo rango, prevalece la edad).


La petición de mano se puede hacer en casa de los padres de la novia o en otro lugar neutral, por ejemplo, un restaurante.


El padre del novio pide la mano de la novia a sus futuros consuegros en nombre de su hijo, expresando el deseo de este de contraer matrimonio con ella.


El día de la pedida, la novia suele hacer pública la fecha de la boda y, si sigue la costumbre más conservadora, lo hará con el consentimiento de ambas familias. 


Si se sigue la tradición más estricta, desde el compromiso hasta la boda, no debe pasar más de un año y medio; aunque lo habitual es hacer la pedida con dos o tres meses de antelación.


Y, hasta aquí, la primera parte del post. En la segunda os hablaré de los regalos y de la propia celebración.


Continuará...


También os puede interesar:

Protocolo para la Pedida de mano (II)
Orígenes de la pedida de mano



2 comentarios:

  1. gracias me fue de mucha utilidad

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Gabriela. Me alegro de que te haya sido útil. Un saludo.

      Eliminar

Estamos encantados de que nos dejes tus aportaciones, porque tu opinión es importante para nosotros. Sólo te pedimos que, por favor, no publiques links ni contenidos publicitarios de ningún tipo, porque estos no serán publicados. Si deseas anunciarte, contacta con nosotros previamente. Gracias.