09 octubre, 2019

Atención Novia: Desastres de Belleza y Cómo Solucionarlos

Si estás organizando tu boda, hay dos cosas de las que estoy segura: el día de la boda quieres estar radiante y perfecta, y también que tienes una lista interminable de cosas que pueden salir mal y que te aterran. ¿Voy muy desencaminada?


Y sí, ese día vas a estar radiante, no tengo ninguna duda. Pero también entra dentro de lo probable que haya algún que otro desastre.


Hay algunos de esos desastres que son evitables, pero otros se escapan del control de cualquier novia (y de cualquier wedding planner). Algunas de estas pequeñas catástrofes tienen que ver con tu belleza. Pero que no cunda el pánico, porque aunque sean posibles (y probables), tienen solución... y prevención.

Si quieres estar preparada para cualquier contingencia, en este post te cuento los desastres de belleza más frecuentes en una novia y cómo solucionarlos.


¿Preparada? Aquí van...


Atención novia: desastres de belleza y cómo solucionarlo


Piel


Si te has levantado con un molesto e inoportuno grano en tu piel, tranquila, hay solución. Puedes utilizar un producto específico, de los que están formulados para reducir y tratar el grano. No lo vas a eliminar completamente, pero bajará mucho su enrojecimiento e irritación. También puedes aplicar un corrector verde para camuflar la rojez y luego el corrector habitual antes de la base. Si te maquilla un profesional no tienes de qué preocuparte, porque lo esconderá fácilmente.


En caso de que te hayas despertado con unas tremendas ojeras, puedes hacer varias cosas para solucionarlas. Puedes hacer una infusión de té verde o manzanilla con dos bolsitas, una vez que esté lista, délaja enfríar. Luego pon las bolsitas sobre tus ojos  y déjalas actuar durante unos 15 minutos. Obtendrás un mejor resultado si te tumbas y te relajas. Las consabidas rodajas de pepino también son eficaces. 


Y, por supuesto, hay mascarillas que te pueden ayudar a reducir las bolsas y ojeras. No te olvides de reducir la sal, las bebidas azucaradas, el alcohol y otros excitantes y la sal los días previos a la boda para evitarlas. Y tampoco dejes de ponerte cremas de contorno de ojos adecuados para tus necesidades los días previos a la boda para tratar la zona.


Maquillaje


En caso de que el maquillaje comience a degradarse o cuartear, lo único que tienes que hacer en vaporizar agua termal o una bruma de belleza que sea muy hidratante. Luego puedes darte unos toquecitos (muy ligeros) con una esponja de maquillaje o con los dedos. Lo que tienes que evitar es arrastrar, porque entonces no habrá solución.


Si te suda mucho la cara y están comenzando a aparecer brillos impertinentes en tu piel, puedes evitarlo utilizando unas toallitas matificantes, papel de arroz o un simple pañuelo de papel. Otra opción son los polvos sueltos, aunque puede ser contraproducente, porque si te pasas, crearás una especie de engrudo poco estético, la base se cuarteará y se marcarán las líneas de expresión. También puede ayudarte vaporizar bruma o tónico facial sobre tu piel.


Si te has manchado de máscara de pestañas, por el sudor o porque has llorado, puedes utilizar un pedacito de toallita desmaquillante (incluso de las que se usan para los bebés si no tienes otra a mano) para retirarla. También funcionan muy bien los bastoncillos de maquillaje humedecidos en agua micelar, o incluso en agua del grifo si no tienes otra cosas a mano. Estos bastoncillos tienen una parte en forma de cono y otra de pico de pato, que son ideales para todo tipo de retoques.


Maquilladora aplicando rímel a una novia


En caso de que se te despeguen las pestañas postizas, como no lo hará por completo (si te las han puesto bien), sólo tendrás que poner un poco de pegamento para postizos (el mismo que han usado para colocártelas) y ponerla en su sitio ayudándote de unas pinzas. 


Se te ha movido la barra de labios por el exterior de su forma natural. Esto suele suceder cuando te reaplicas el labial, o con el paso del tiempo si te has puesto una barra muy untuosa y tienes código de barras. En este caso puedes retirar la pintura que quede con una toallita desmaquillante con pequeños toquecitos, con cuidado de no arrastrar el pigmento. Aplícate un poquito de corrector por toda la zona y luego vuelve a repintar. De todas formas, para que esto no te ocurra, lo mejor es probar previamente la barra para ver cómo reacciona en tus labios, dejado pasar varias horas, comiendo, bebiendo y hablando como harás el día de la boda. También es conveniente cuidar la base y la aplicación, que debe ser la adecuada para garantizar su duración.


En cualquier caso, una piel limpia, exfoliada, hidratada, tratada, con una buena prebase y un buen maquillaje, sufrirá menos desastres que una piel descuidada.


Manicura


La mejor manera de solucionar los problemas con las uñas es no hacerte la manicura con mucha antelación, así reducirás la cantidad de tiempo en la que puede sucederte un accidente.


También debes evitar hacerte la manicura con prisas, puesto que si sales rápidamente del salón sin dejar que las uñas se sequen, seguro que vas a estropear el lacado. Y lo malo no es que marques el esmalte al sacar la cartera para pagar a tu manicurista, puesto que el accidente te sucederá en el salón y podrán arreglártelo en ese mismo momento. Lo realmente desastroso es que te ocurra cuando vayas a tomar las llaves del coche o el móvil de tu bolso cuando ya estés en la calle. Mi consejo es que para la boda te hagas un lacado semipermanente, salvo que tengas algún tipo de alergia o sensibilidad a este tipo de productos.


Mujer lacándose las uñas


Si te has estropeado el esmalte mientras se secaba o te lo has rayado con algún elemento punzante o cortante, puedes hacer dos cosas. Si la raya es muy superficial, una capa de top coat puede ser suficiente para igualar la superficie. En este caso, te sugiero que lo apliques en todas las uñas, no sólo en la dañada, para que el brillo y aspecto sea igual en todas. Y también puedes mojar un pincen fino en quitaesmaltes y pasarlo ligeramente por el defecto para igualar, aunque también sería conveniente finalizar con una capa fina de top coat.


En caso de que se te haya partido una uña (y no se haya desprendido), puedes utilizar cianocrilato (Superglue) para pegar las dos partes. Hazlo ayudándote de un pincen muy fino o un palillo para poner el pegamento únicamente en la rotura y que no se manche demasiado el esmalte. Para finalizar, puedes limar un poco la zona de la rotura (sin llevarte el cianocrilato), aplicar una capa de esmalte, dejar secar y finalizar con otra de brillo. También puedes eliminar el esmalte y aplicar un pedacito de seda para manicura (autoadhesiva), luego sólo tendrás que pulir y esmaltar de nuevo.


Si se te ha roto la uña, pero se han separado las dos partes, la única solución es cortar todas las uñas para igualar visualmente todas ellas, limando cuidadosamente. Tendrás que eliminar el esmalte antes de cortar y limar y, si tienes tiempo, volver a esmaltar. Si no tienes tiempo, pule ligeramente con un taco pulidor o aplícate una capa de brillo y listo. Si tienes uñas postizas, siempre puedes ponerte una para salir del paso.


Pies y pedicura


Para que no tengas problemas con tus pies el día de la boda hay dos trucos infalibles. Comprarte unos zapatos que te resulten cómodos, que tengan un tacón manejable durante muchas horas, que mantengan los pies bien sujetos y que hayas ido domando los días anteriores. Y hacer una visita a tu podólogo la semana anterior para que elimine durezas, callos y otros problemas que puedas tener en tus pies. De hecho, notarás que tras la sesión de podología no sólo tienes los pies más descansados, también tendrás las piernas más ligeras.


Pedicura


Con el tema de la pedicura, debes seguir los mismos consejos que con el lacado de las uñas de las manos: no vayas a la pedicurista con demasiada antelación y cuando lo hagas procura hacerlo con tiempo suficiente para que se sequen las uñas antes de calzarte. En verano es más fácil, porque puedes llevar unas sandalias que dejen todos los deditos al aire, pero en invierno es fundamental que la laca endurezca completamente. También en este caso te recomiendo esmaltes semipermanentes.


También es fundamental que hidrates bien tus pies, tanto el día de la boda como los días previos. Si están bien humectados y suaves reducirás el riesgo de rozaduras y heridas provocadas por los zapatos.


Y puedes utilizar productos que se aplican en formato stick y que sirven para evitar las rozaduras.


En caso de que las rozaduras y heridas hayan aparecido, la única opción que tienes es poner un apósito para evitar el dolor y que el daño vaya a peor. Las tienes con productos cicatrizantes, que amortiguan mejor el dolor y que acelerarán su curación. También existen unos apósitos impregnados con ingrediente cicatrizantes (aceite de ricino y bálsamo del Perú, por ejemplo), que se suelen emplear para úlceras, quemaduras y heridas, y que puedes cortar y poner sobre la zona dañada con una gasa y un esparadrapo o sujeto por una tirita.


También puede ocurrirte que por haber consumido sal en exceso ese día y los anteriores, porque hayas caminado o estado de pies mucho tiempo antes de calzarte o haga mucho calor, tengas los pies tan hinchados que no puedas ponerte tus zapatos o sandalias de novia. Si es así, puedes poner los pies en remojo con agua fría y sales de Epsom o con sal común. Las sales de Epsom te ayudarán a eliminar la retención de líquidos en los pies, además de ayudarte a relajarlos. Eso sí, luego debes aplicarte una buena hidratante, porque resecan la piel. También te ayudará el poner lo pies el alto. En lugar de subirlos a una silla, prueba a tumbarte en el suelo boca arriba (sobre una colchoneta o una manta que proteja tu espalda) y a poner las piernas en la pared, es mucho más eficaz. Incluso puedes aplicar un gel de efecto frío para pies y piernas cansadas.


Si lo que te ha ocurrido es que los pies te duelen, ni se te ocurra quitarte los zapatos para volvértelos a poner después, porque será peor el remedio de la enfermedad. Si te sucede, siéntate y, si puedes, pon los pies en alto un rato. O, mejor todavía, cámbiate de calzado y dile adiós al dolor.


Zapatos de novia
 
Autobronceador


Si te has aplicado autobronceador y ves que te han quedado manchas y cercos a pesar haberte exfoliado e hidratado antes, la cosa se complica. Hay quien afirma que exfoliándote, puedes solucionar este problema, pero mi experiencia dice que no es cierto. También recomiendan en Internet cosas tan peregrinas como la pasta dental blanqueante, alcohol, quitaesmaltes sin acetona, o limón con bicarbonato. No sé si con esto se eliminarán las manchas de autobronceador, pero la piel seguro que sufre. Y, por supuesto, no uses bajo ningún concepto lejía o agua oxigenada de la que se usa para los tintes y decoloraciones capilares. Ahora hay en el mercado productos que borran el autobronceador y que parece que son muy eficacez, pero no los he probado todavía. Y también puedes recurrir al maquillaje facial y corporal para cubrir ese tipo de desastres. 


Aplícate el producto con la piel bien exfoliada e hidratada, recurre a otra persona para que te ayude con las zonas difíciles, ve graduando el color poco a poco, no pruebes ningún autobronceador nuevo los días previos a la boda.


Cabello


Si tu peinado se ha estropeado, porque se ha encrespado, se ha mojado o se ha deshecho, tienes dos opciones. Puedes llevar un secador y una plancha en tu kit de emergencia, así como horquillas, gomas elásticas y productos de styling, para retocarte sobre la marcha. Esto únicamente es válido si tú o alguna de tus invitadas es diestra en estas lides. Si no te ves capaz de rehacer el peinado, puedes recurrir a una simple coleta, una trenza o un moño. Incluso puedes utilizar un producto de efecto húmedo y peinar tu cabello hacia atrás, así conseguirás un aspecto fresco y sofisticado en pocos minutos.


Novia peinándose frente al espejo


Sudor


Si hace mucho calor, tu vestido tiene mangas largas o el tejido no es demasiado transpirable, puedes comenzar a sudar. Esto es algo incómodo, tanto si es perceptible como si únicamente no notas tú. Lo mejor es evitarlo utilizando un antitranspirante antes de vestirte, también puedes usar almohadillas absorbentes (si usas manga larga o francesa y no tienen transparencias, claro). Si ya has comenzado a sudar, puedes recurrir a las toallas enfriadoras, a los abanicos, a las toallas refrescantes (tipo bebé), incluso a los polvos antitranspirantes si los puedes usar con tu vestido puesto o tienes una sala de cortesía donde puedas desvestirte y refrescarte. Si has llevado un secador en tu kit, puedes aprovechar un rato de intimidad en el baño o la sala de cortesía para secar el sudor del tu vestido y refrescarte la piel poniéndolo en el modo frío.


Espero que estos trucos te ayuden a solucionar cualquier pequeña catástrofe de belleza, aunque ocurra lo que ocurra el día de tu boda vas a estar preciosa y feliz, no porque lo estés, sino porque lo eres.




Post relacionados:

Consejos de Belleza Preboda para Novias 
Cronograma de Belleza para Novias 
Belleza de la Novia: a Evitar la Semana Antes


La primera vez que apareció el post Atención Novia: Desastres de Belleza y Cómo Solucionarlos fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?


Licencia de Creative Commons
Atención novia: desastres de belleza y cómo solucionarlos by ¿Quién dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.