18 marzo, 2026

Organizar una Segunda Boda: Qué Tener en Cuenta

Cuando alguien se casa, lo hace creyendo de corazón que será la primera y la última vez que lo hará. Pero esto no siempre es así. La relación se puede romper por mil y un motivos, incluso el otro cónyuge puede fallecer. Lo que significa que pasado un tiempo el amor puede volver a llamar a la puerta y que la persona que se ha divorciado o se ha quedado viuda decida casarse por segunda vez.

 

Y esto no es fácil, porque quien ya ha pasado por el altar suele tener dudas a la hora de organizar esa nueva celebración, a pesar de la experiencia en esas lides, o precisamente por ello. Pero no estoy hablando de la planificación propiamente dicha, sino de cómo enfocar esas segundas nupcias, que suele ser lo realmente difícil. 

 

Por eso en este post, quiero daros algunas claves a tener en cuenta a la hora de organizar una segunda boda para que os sintáis seguros y cómodos desde el primer momento.

 

Organizar una segunda boda: qué tener en cuenta 

 

Será la segunda (o la tercera), pero sigue siendo una boda: la vuestra

 

Unas segundas nupcias no tienen porqué ser motivo de vergüenza para ninguno de los miembros de la pareja. No importa si es la primer boda para uno de vosotros o si ambos ya habíais estado casado. Tampoco es relevante el motivo por el que volvéis a contraer matrimonio: divorcio o fallecimiento del anterior cónyuge. El hecho de que os améis y que hayáis decidido que queréis formalizar vuestro compromiso es un motivo más que sobrado para celebrarlo. 

 

Aprended de la primera

 

Analizad qué os gustó y que cambiaríais de vuestra primera boda. Así podréis repetir lo que os agradó, siempre que ambos estéis de acuerdo. Y podréis evitar lo segundo, para no tener que arrepentiros después. En cualquier caso, la edad y la experiencia cambia la perspectiva, por lo que puede que lo que hace unos años os parecía detestable, ahora lo queráis introducir en vuestra celebración. 

 

Novios sentados en un banco, ella con el ramo sobre el regazo

 

¿Boda íntima o gran celebración?

 

Si os apetece tener una boda íntima, con la familia y amigos más cercanos, adelante. Pero que sea porque así lo deseáis vosotros, no porque es lo que se espera cuando no se trata de las primeras nupcias. 

 

Puede que queráis algo sencillo, sobre todo si cuando os casasteis por primera tuvisteis cientos de invitados, porque es una forma de diferenciarlas. Por otra parte, es probable que haya muchos invitados que acudieron a la primera, pero que no puedan hacerlo en el caso de la segunda, porque sus obligaciones no se lo permitan. Incluso puede que si ya tenéis una edad, haya familiares y amigos que ya no estén aquí y que os puedan acompañar ese día, o que prefiráis algo más tranquilo.

 

O quizás os sintáis tan felices que queráis una gran celebración para compartirla con cuantas más personas, mejor. 

 

Elijáis lo que elijáis, siempre que sea decisión vuestra, siempre será acertada.   

 

Novios besándose en una escalera

 

¿Boda civil o religiosa?

 

Si queréis una boda religiosa, lo primero que debéis tener en cuenta son las normas de la religión que profeséis. Si sois católicos, por ejemplo, únicamente podréis contraer un segundo matrimonio por la Iglesia si estáis solteros, viudos, el anterior fue anulado eclesiásticamente (se considera que la primer boda no fue válida) o bien os habéis casado en primeras nupcias sólo por lo civil (y solamente si sois católicos) y os habéis divorciado (solicitando la licencia del Ordinario). 

 

En cualquier caso, el matrimonio, ya sea religioso o civil, tiene que estar registrado civilmente (y que haya un expediente previo), puesto que es la única forma de que sea legal en España.  

 

Los votos

 

Un segundo matrimonio suele implicar que los cónyuges, sobre todo si ambos han estado casados antes, sean más conscientes del paso que van a dar. Por eso, el hecho de escribir y pronunciar los votos tiene un mayor significado y una mayor madurez. Animaos y disfrutad de la experiencia.  

 

Pareja de novios con los votos en las manos

 

La participación de la familia

 

Si ya tenéis hijos, lo ideal es que los de ambos tengan una participación activa en la boda. Según su edad pueden ser los padrinos, leer algún texto durante la ceremonia, llevar los anillos o las arras...

 

Si vuestros padres ya son mayores, quizás podéis darles algún rol que no implique demasiado esfuerzo, pero que puedan disfrutar igual que hicieron en la primera celebración.  

 

Sea como sea, os recomiendo que siempre contéis con ellos antes de asignarles ningún tipo de participación y que sea un papel que les agrade y que quieran y puedan asumir. 

 

¿Tradición o innovación?

 

La decisión es vuestra, aunque siempre es una buena idea introducir algunas ideas nuevas que se conviertan en vuestras propias tradiciones. 

 

En cualquier caso, os sugiero que intentéis relajar en alguna medida las formalidades, puesto que cuando se tiene experiencia, seguir las normas y corsés al pie de la letra resulta difícil. 

 

Así que, si eres la novia y te apetece ir de blanco y velada, eres el novio y quieres ir sin corbata, los padrinos serán vuestros hijos en lugar de vuestros padres o preferís una celebración de fin de semana con actividades de aventura para todos, estáis en vuestro derecho y será perfecto para vosotros.  

 

Sea como sea, procurad que vuestras elecciones tengan significado, que sean tan especiales como vosotros mismos.  

 

Pareja de novios, ella con un caballo tomado del ronzal

 

¿Lista de bodas o dinero?

 

Si os casáis por segunda vez, es probable que ya tengáis vuestra vida organizada desde el punto de vista económico y logístico, por lo que quizás lo más adecuado sea tener una lista de bodas con aquello que necesitáis o que queréis cambiar para iniciar vuestra vida en común, incluso meros caprichos. 

 

Si pedís dinero, mi consejo es que sea para un fin concreto: un viaje, una experiencia que os ilusiona... 

 

¿Invitamos a los ex?

 

Salvo excepciones, en las que tengáis una magnífica relación (ambos) con los ex y sus nuevas parejas, lo más recomendable es que evitéis esta situación, que suele ser muy incómoda, incluso puede suponer un riesgo de conflictos. En el post ¿Invito a Mi Ex a la Boda? os doy algunos consejos que pueden seros útiles.

 

Sea la primera, la segunda o incluso la tercera boda, deseo que sea preciosa y, sobre todo, que el matrimonio sea muy feliz y, esta vez sí, para toda la vida.   

 

  

 

 

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11 marzo, 2026

Cómo Incluir el Encaje en la Boda (Más Allá del Vestido de Novia)

El encaje es uno de los tejidos más delicados, románticos, sofisticados... y nupciales. Y es que no podía faltar en el vestido de la novia, en la mantilla, en la lencería o en el pañuelo que cubría la bandeja de las arras. 

 

Aunque lo cierto es que la popularidad de este material en las bodas ha ido experimentando altibajos, también lo es que es atemporal, y ahora ya no se limita sólo en al vestuario de la novia. Ahora el encaje está presente desde las invitaciones a la decoración.

 

Si queréis saber cómo utilizar el encaje en vuestra boda, me encantaría que me acompañaseis en este este recorrido, si os encaja... 

 

Cómo incluir el encaje en la boda (más allá del vestido de novia)

 

Qué es el encaje

 

Es una red transparente o semitransparente, con bordados más o menos tupidos que le aportan textura y espacios vacíos que forman motivos y patrones.

 

Su confección

 

Dependiendo de cómo esté elaborado, el encaje puede ser:

 

A mano (de aguja, bolillos o crochet)

A máquina (confeccionado con medios automáticos, que tejen el encaje con patrones preestablecidos)

Impreso (con el motivo de un encaje en papel o cualquier otro material)

Grabado (estampando el motivo del encaje con presión en papel, cartón y otros materiales)

Pintado a mano (sobre cualquier superficie: papel, madera, tela, cerámica...)

 

Los tipos

 

Según su confección, patrón y delicadeza, los podéis encontrar de diferentes tipos: Alençon, Brujas, Bruselas, Chantilly, Cluny, blonda, guipur, Flandes, frivolité, guipur, macramé, torchón, valencienne...

 

 

El estilo 

 

Aunque solemos asociar el encaje a un único estilo, el romántico, el encaje puede adaptarse a todos las estéticas: 

 

Romántico

Bohemio

Celestial 

Vintage

Clásico

Étnico

Geométrico 

Abstracto 

Caligrafía 

  

 

 

El colorido

 

Aunque lo habitual es que el encaje sea monolocolor (sobre todo los antiguos, que suelen ser blancos o marfil), también lo podéis encontrar en un único tono, degradado, multicolor o incluso metalizado.

 

Dónde se puede usar

 

Papelería

 

Invitaciones y resto de papelería de la boda 

 

 

Para la ceremonia

 

En el arco, en el escenario o en la mesa de ceremonias 

En la decoración de las sillas 

Cojín para los anillos

Pañuelos para las arras 

 

 

En la decoración

 

En la cartelería y señalización 

En los textiles que decoren la carpa, la pérgola o cualquier otra estructura 

En cualquier otro elemento decorativo 

 

 

Para la recepción

 

Seating 

Manteles

Servilletas

Caminos de mesa

Números de mesa 

Decoración de la mesa dulce

 

 

Para la novia

 

Vestido de novia 

Abrigo u otra prenda de abrigo

Velo o tocado

Cinturón 

Zapatos 

Cinta o empuñadura del ramo de novia 

Abanico 

Paraguas 

 

  

En la comida

 

A la hora de presentar algunos platos 

Tarta de boda

Postres individuales 

Galletas

 

 

Para los invitados

 

Envoltorios de los regalos para los invitados

Detalles en los regalos que invitados que sean bordados o que los recuerden 

 

Para terminar, me gustaría daros un consejo: a la hora de utilizar el encaje, menos es siempre más. Un exceso de este material, sobre todo si es muy abigarrado y de mala calidad, se ve muy vulgar. 

 

¿Os gustaría que el encaje tuviese protagonismo en vuestra boda o preferís otro tipo de materiales?

 

 

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04 marzo, 2026

Cómo Elegir el Sobre Perfecto para las Invitaciones

Si ya habéis elegido la fecha y el lugar en el que vais a celebrar la boda, seguro que el siguiente paso será escoger las invitaciones. Y es una tarea que suele llevar tiempo, porque es un detalle pequeño, pero importante. Al fin y al cabo es la materialización de lo que antes era una idea, la de que os vais a casar, y la forma de comunicárselo de manera "oficial" a vuestra familia y amigos. 

 

Pero... ¿habéis pensado también en el sobre? Porque es algo a lo que no se le suele dedicar mucha atención, pero elegir el adecuado es importante no sólo a nivel estético, sino a la hora de proteger la invitación que contiene.

 

Por eso en este post vais a encontrar todas las claves para elegir el sobre perfecto para las invitaciones de vuestra boda. ¿Queréis conocerlas? Pues no tenéis más que acompañarme...  

 

Cómo elegir el sobre perfecto para las invitaciones

 

El tamaño

 

Debe ser suficiente para acomodar la invitación y el resto de material que vayáis a incluir en el sobre (S.R.C., plano para llegar al lugar de celebración, información del número de cuenta o lista de bodas...), pero no tan grande que los bordes se puedan doblar o arrugar.

 

El color 

 

El color/es tanto del exterior como del interior (forro) del sobre deben combinar bien con la propia invitación.

 

Invitaciones de boda, sellos y un sobre de color verde 

 

El diseño

 

La forma, los estampados, troquelados y otra decoración del sobre deben adecuarse a la invitación y el material adicional que la acompañe. 

 

La cantidad

 

Os aconsejo que encarguéis un número de sobres ligeramente superior al de las invitaciones. Siempre es mejor tener alguno extra por si surge algún percance durante le montaje o a la hora de escribir el nombre del destinatario.   

 

Infografía con el número de invitaciones que se deben encargar 

 

La forma de acomodar el material

 

Si vais a añadir material adicional a la invitación, es importante acomodarlo en su interior de tal manera que no abulte en exceso y que el sobre no se deforme. Eso significa buscar una forma elegante y eficiente de colocar todo o bien utilizar una pequeña carpeta con bolsillos para organizarlo (con un diseño similar al resto de papelería de la boda). 

 

Cómo cerrar el sobre

 

Podéis cerrar el sobre del modo tradicional, con adhesivo. Hay algunos sobres que tienen autocierre, otros están impregnados con una fina capa de pegamento que se activa con agua, mientras que otros no llevan nada. 

 

Sobre con cierre tradicional

 

En el caso de los de autocierre, comprobad que sella bien y que no tiende a despegarse rápidamente, para eso tendréis que hacer una prueba. Y tened cuidado a la hora de pegarlos para que los bordes no se arruguen. 

 

Para los que llevan pegamento, os recomiendo que no utilicéis la lengua para cerrar el sobre, por tres motivos: no sabe bien, no es lo más saludable y no siempre quedan bien sellados. Lo mejor es tomar una esponjita, humedecerla ligeramente en agua y pasarla suavemente por el pegamento y luego cerrar y apretar la solapa. 

 

Para los que no tienen pegamento, podéis utilizar pegamento en barra (no mancha y es suficiente para este fin) o goma arábiga.

 

Otra opción, sea como sea el cierre del sobre, es utilizar un sello de lacre (o de silicona u otro material similar), adhesivos, cintas... 

 

Sobres y sellos de cierre de silicona

 

El destinatario y remitente

 

Si vais a enviar las invitaciones por correo, es fundamental que antes de escribir el destinatario de las misma tengáis una lista de nombres y direcciones completa y, sobre todo, verificada, a fin de evitar errores y retrasos innecesarios. 

 

No os olvidéis de incluir el remitente en la parte trasera del sobre, por si no se puede entregar, porque será la única forma en la que os lo devuelvan y que sepáis que no se ha podido entregar al destinatario. 

 

Papelería de boda con caligrafía tipo "Handmade" 

 

En el caso de que vayáis a entregar las invitaciones en mano, lo único que debéis escribir en el sobre es el nombre de la persona o familia a la que invitáis a la boda.  

 

Lo ideal es escribir estos datos a mano, con una letra lo más legible y bonita posible. Si os lo podéis permitir, podéis contratar a un profesional que haga un buen trabajo de caligrafía. Si no tenéis buena letra y no queréis gastar dinero, siempre podéis imprimir estos datos con una tipografía que imite la escritura a mano.

 

Espero que estas claves os sean útiles a la hora de escoger los sobres de las invitaciones, porque como en muchas facetas de la vida, tan importante como el contenido es el continente.  

 

 

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25 febrero, 2026

Consejos para que el Retoque del Maquillaje de Novia Sea un Éxito

Cuando te mires al espejo una vez que haya finalizado su trabajo quien te vaya a maquillar el día de la boda te vas a sentir preciosa. Probablemente te veas perfecta, segura, incluso te parecerá que irradias luz desde el interior. Y seguro que tienes motivos para ello.

 

Pero la boda dura varias horas, puede que el tiempo sea muy cálido (o frío, incluso que llueva), quizás los nervios te hagan sudar más de la cuenta, puede que derrames alguna lagrimita, darás cientos de besos, sonreirás constantemente, hablarás hasta por los codos, comerás, beberás... Y aunque todo eso sea maravilloso, el maquillaje, por muy bien elaborado que esté y por mucha que sea la calidad de los productos, irá degradándose poco a poco, lo que hace inevitable la necesidad de uno o varios retoques.

 

Aquí tienes algunos consejos para que el retoque del maquillaje de novia sea un éxito y una lista de los productos que no pueden faltar en tu neceser ese día.

 

Consejos para que el retoque del maquillaje de novia sea un éxito

 

Consejos para el retoque del maquillaje de novia

 

Consulta a la persona que te maquille cuál es la mejor forma de retocar el maquillaje a lo largo de las horas. 

 

Si te lo puedes permitir, contrata al mismo profesional que te maquille o al alguien de su equipo para que refresque tu makeup las veces que sea preciso hasta aproximadamente la mitad de la celebración.

 

En caso de que no te suelas maquillar habitualmente o no seas muy diestra en este tipo de tareas, pídele a alguien de tu confianza que te ayude. 

 

Lo habitual es que necesites retocar las siguientes zonas:  labios, ojeras, la zona de las mejillas que se suelen rozar al besar a tantas personas, así como la frente y la nariz (ambas por el sudor). 

 

Refresca tu maquillaje cuando lo necesites utilizando una bruma facial o agua termal. Vaporiza teniendo cuidado de no empapar la piel y mojar el cabello. 

 

Si hace mucho calor o sueles sudar bastante, utiliza papeles o toallitas matificantes para absorber el exceso de grasa.  

 

A la hora de retocar el maquillaje, recuerda que menos es siempre más, así que hazlo de forma gradual, aplicando capas muy ligeras hasta obtener el resultado deseado. 

 

Maquilladora retocando el maquillaje a la novia

 

Ten en cuenta que en muchas ocasiones no vas a necesitar utilizar más cantidad de maquillaje, sino difuminar el que ya tienes puesto. Para eso vas a necesitar una buena brocha, una esponjita y tus propios dedos.  

 

Lo ideal es utilizar los mismos productos que te aplique el maquillador, pero si no los tienes, busca algunos en tu neceser que tengan la misma textura y color. Procura que sean de calidad y de larga duración para que se mantengan en buen estado durante más tiempo. 

 

En caso de que la base haya empezado a desaparecer de algunas zonas, puedes poner una pequeñísima cantidad, difuminándola muy bien.  

 

Si ves que comienzan a aparecer las ojeras, no te preocupes. Retira la parte del corrector que esté cuarteado o derretido con una esponjita con pequeños toques. Vaporiza una bruma hidratante sobre la zona y deja que se seque. Reaplica el producto cuidadosamente y con capas muy ligeras. No te olvides de fijarlo con polvos translúcidos.  

 

El colorete suele desvanecerse con el paso de las horas, si es así, no tienes más que difuminar una pequeña cantidad en tus mejillas.  

 

Mujer con un velo de novia aplicándose colorte con una brocha delante del espejo

 

En caso de que lleves pestañas postizas, comprueba si se han despegado. Si es así, pon un punto de pegamento en la zona que lo necesita y vuelve a colocar las pestañas en su sitio.  

 

Antes de volver a aplicar el labial, elimina la capa anterior con cuidado ayudándote de un bastoncillo de algodón humedecido con agua micelar o con una toallita desmaquillante. Luego extiende un poco de bálsamo labial, procurando que penetre bien en la piel y eliminado el exceso con un tisú. Y ya puedes finalizar este paso perfilando (si es necesario) y aplicándote el maquillaje de labios.

 

Cepilla tus cejas y si necesitas fijarlas, hazlo con un poquito de laca para el pelo.  

 

Finaliza vaporizando un espray fijador sobre el rostro para sellar el retoque.   

 

Lo que no puede faltar en tu neceser para el retoque del maquillaje 

 

Bruma facial o agua termal

 

Toallitas matificantes 

 

Base de maquillaje (a ser posible la misma con la que te hayan maquillado o una similar)

 

Corrector

 

Polvos sueltos translúcidos (para fijar)

 

Blush 

 

Bálsamo labial

 

Productos de maquillaje sobre la encimera de un lavabo

 

Barra de labios / gloss / tinte 

 

Sombras ojos (del mismo tono que las que ya llevas)

 

Lápiz o delineador 

 

Pegamento de pestañas (en caso de que te hayas puesto pestañas postizas)

 

Agua micelar / toallitas desmaquillantes (por si necesitas corregir algún pequeño "desastre")

 

Un buen espejo (lo ideal: uno con una cara normal y la otra de aumento)

 

Herramientas para aplicar el maquillaje (brocha, esponja...)

 

Bastoncillos de algodón (para retocar, borrar errores o difuminar)

 

Aunque el mejor consejo que te puedo dar para que el día de tu boda luzcas perfecta, es que disfrutes del día y del amor que compartes, no hay secreto de belleza más eficaz. 

 

 

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