10 abril, 2024

Consejos e Ideas para Organizar una Boda Medieval

Elegir el estilo medieval para una boda no es algo habitual, pero lo cierto es que hay parejas que lo hacen, especialmente cuando vuelven a ser tendencia porque hay alguna serie o película que revive esta época o si hay alguna celebrity que luce un vestido de novia que recuerda a la Edad Media o tematiza la celebración en esta etapa de la Historia. 


Y la Edad Media es una época de lo más larga y diversa, porque abarca desde el 476 d.C. y llega hasta la Edad Moderna, que se considera que comienza en 1492. Y a pesar de que la conocemos como Edad Media, realmente estuvo compuesta por 3 etapas: la Temprana Edad Media, la Alta Edad Media y la Baja Edad Media. Y los estilos artísticos fueron también unos cuantos, porque abarca el bizantino, el románico, el hispanomusulmán (en España) y el gótico. Así que hay mucho entre lo que escoger a la hora de inspirarse en esta etapa.


Si es una temática que os llama la atención, damas y caballeros, en este post vais a encontrar consejos e ideas para organizar una boda medieval. ¿Me acompañáis?


Consejos e ideas para organizar una boda medieval


La decisión sobre el estilo


Antes de nada debéis decidir qué tipo de boda medieval deseáis. Puede ser totalmente fiel a esa época, casi como si fuese una recreación histórica o una producción cinematográfica. O puede ser una boda que se inspire sutilmente en la Edad Media, adaptándola al gusto contemporáneo. Es una elección fundamental, porque tanto la organización como el diseño dependen de ella.


 En el caso de las celebraciones que intentan recrear esta época de una forma más o menos fiel, debéis tener presente que conllevan ciertas dificultades. Necesitáis un escenario adecuado, para que la boda no parezca fuera de lugar. Los proveedores tienen que estar especializados en esta época, desde el vestuario hasta la decoración. Los invitados no siempre van a comprender ni apreciar esta temática tan marcada. Por otro lado, si queréis que los asistentes (e incluso el personal que trabaje en el evento) lleve vestuario de la época, podéis encontraros con cierta resistencia. Pensad que no a todas las personas les gusta disfrazarse. Estos atuendos tienen un coste añadido. Y en caso de que finalmente se caractericen, os podéis encontrar con trajes que quizás no os agraden, porque no hay uniformidad en cuanto a estética o calidad, y puede que no todos tengan claro lo que significa Edad Media y que aparezcan con atuendos de otras épocas. 


 Si deseáis una boda sutilmente medieval, es imprescindible no cargar las tintas e interpretar el estilo con mesura y buen gusto, algo complicado cuando se trata de un estilo muy marcado y poderoso. 



La inspiración


 La pintura, la escultura o la arquitectura de la Edad Media os pueden inspirar para diseñar la boda, desde vuestro vestuario al más mínimo detalle de la decoración. 


 Las series con un cierto aire medieval también pueden ser una buena fuente de ideas que aplicar en vuestro evento. 


 La música y el teatro también os pueden llevar con la imaginación a esa etapa, así que siempre podéis recurrir a ellos. 


 También es una buena idea bucear en los mitos y leyendas medievales. 


El espacio


 En el caso de las celebraciones de tipo medieval el espacio es fundamental, porque si no se elige el adecuado, el resultado final terminar pareciendo una película de serie B de los años 70. 


 Los espacios más adecuados son de dos tipos: edificaciones o naturaleza. En el caso de las construcciones, los castillos, castros, antiguos palacios, pazos de la época, iglesias desacralizadas (en las que ya no hay culto), casas rurales de piedra, algunas bodegas con historia o ciertas fincas son perfectos para bodas de este estilo. Los parajes naturales como bosques y jardines también pueden ser escenarios ideales.



El vestuario


 La novia puede elegir un vestuario propio de la época, respetando al máximo sus características. Eso significa renunciar al color blanco, puesto que el rojo junto con el dorado eran los más utilizados por las novias de la nobleza, así como el azul, el púrpura y el amarillo. Los tonos tierra, el gris y el negro también pueden formar parte de los vestidos de novia, en su versión más rústica. 


 Los escotes cuadrados, las mangas largas y con vuelo desde el codo a la muñeca o las abullonadas, los corpiños atados con cintas, así como las faldas largas y fluidas suelen ser algunos de los detalles que solemos asociar con esta etapa, aunque hay otros como sayas, briales, gonetes o basquiñas.


 Si no queréis una tematización total, la novia puede ir vestida con un vestido blanco o marfil con un diseño con aire medieval o incluso con uno actual. 


 El novio puede ir vestido con las prendas tradicionales en la época como sayas, sayos, jubones, capas o capotes, calzas, etc. 


 Por supuesto, también puede llevar una casaca, chaqueta o chaleco largo que únicamente le aporte un toque que se acerque a la temática o incluso un traje actual. 


El peinado y el tocado


 Las novias en la Edad Media llevaban la melena suelta, como símbolo de pureza y virginidad, por lo que puede ser un peinado perfecto para esta clase de bodas. Las ondas sueltas son muy favorecedoras y encajan a la perfección con la imagen que todos tenemos de mujer del Medioevo. 


 Las trenzas completas o en semirrecogidos también son una buena elección. 


 Las coronas de flores, las tiaras o diademas con aspecto artesanal o antiguo, las peinetas metálicas o las cintas son el complemento perfecto para estos peinados. 



La ceremonia


 Las bodas inspiradas en el Medioevo admiten rituales que se practicaban en las bodas de esa etapa histórica como la entrega de arras o la velación. Y ambos se pueden poner en práctica tanto en bodas civiles o simbólicas como católicas. 


 También se pueden realizar ritos de origen celta como la unión de manos o handfasting, así como cualquier otro que tenga simbolismo y que encaje con este estilo y época. 


 Si vais a optar por una boda religiosa, una ermita, iglesia o catedral de estilos románico o gótico serían un escenario perfecto para daros el sí, quiero


La decoración


 Para conseguir una celebración medieval hay claves infalibles: el color, los materiales, la iluminación y la vegetación.


 En cuanto a los colores, estos deberían ser preferentemente oscuros y/o profundos. El negro, el gris, los colores tierra y los tonos de piedras preciosas funcionan a la perfección. Aunque en la época el azul era un color muy nupcial, así como el rojo o incluso el amarillo. Los tonos de metales como el oro o la plata también son ideales para complementar al resto de colores y aportar un punto lujoso y ceremonial. También se pueden complementar con tonos claros para aportarles frescura y ligereza. 


 Los materiales deberían ser naturales, como la piedra, la madera, el metal, los tejidos que parezcan sin tratar y también los muy lujosos (sedas, brocados...), la cestería, etc. 



 La iluminación debe ser lo más parecida a la de esta etapa, por lo que velas, antorchas y hachones son imprescindibles. Colocad las velas en candelabros, candeleros, faroles metálicos y lámparas que simulen las que se usaban en el Medioevo. 


 En cuanto a la vegetación, debería estar siempre presente. Flores naturales o secas, follaje, espigas, frutas y frutos secos son las mejores elecciones. 


 Los tapices, escudos, banderines, baúles, braseros, redomas, marmitas,  y otros elementos decorativos propios de esta etapa son ideales para decorar. 


El banquete


 Podéis utilizar mesas colocadas en forma de herradura o incluso una sola mesa imperial, para inspiraros en los banquetes de la Edad Media. Decoradlas con caminos de mesa, tanto textiles como de flores, hojas o incluso frutas. Vuestras sillas pueden parecer pequeños tronos, para diferenciarlas de las demás. No os olvidéis de colocar velas en las mesas para completar el ambiente. Si queréis recrear al 100% estas celebraciones, os aconsejo que os documentéis para que conseguir que la decoración sea lo más fiel posible. 


 Los ágapes medievales eran muy copiosos y compuestos principalmente de carnes de cerdo, cordero, ciervo, jabalí, pavo, perdices, codornices, pichones o pato entre otras. Aunque también se consumían pescados como el bacalao, el arenque, la trucha, el congrio, la lamprea y también algunos mariscos. Por supuesto no podían faltar las verduras y las legumbres, así como el pan recién hecho. Las formas de cocinar eran principalmente el asado, la fritura, los potajes, sopas, salazones y escabeches. Podéis buscar recetas medievales o pedir a vuestro proveedor de gastronomía que adapte platos actuales a este tipo de cocina. 



 En cuanto a los postres, se comían pasteles, frituras dulces, almendras endulzadas, frutas y frutos secos. Si queréis servir tarta, os recomiendo una naked o que esté tematizada.  


 Las bebidas más habituales eran la cerveza, el vino, la sidra (tanto de manzana como de pera o perada), la hidromiel (fermentación de agua y miel), así que os recomiendo que los incluyáis todos o al menos alguno de ellos. Es importante que sean artesanos o lo más naturales posible. 


Los invitados


 Debéis informar a los asistentes del tipo de celebración con el que se van a encontrar, y para ello no hay nada mejor que las invitaciones. Procurad que su diseño refleje claramente que será de estilo medieval. 



 Si vais a exigir un dress code o código de vestuario, es necesario hacerlo con tiempo y con unas directrices claras. En cualquier caso, tened presente que habrá algunos que no lo respetarán o que declinarán la invitación por ello, y es una decisión que deberíais respetar. Podéis sugerir algunos proveedores en los que conseguir el vestuario que les pedís para comprarlos o alquilarlos les sea más fácil. 


 Los detalles para los invitados deberían tener una cierta coherencia con el tipo de celebración, aunque huyendo de objetos inútiles o de mal gusto. 


El entretenimiento


 Podéis incluir actividades y entretenimiento propios de las celebraciones de la Edad Media, como actuaciones musicales o de danza, actores que imiten a juglares o bufones, acróbatas, juegos, tiro con arco, imitaciones de justas, o luchas (estas tres últimas con todas las medidas de seguridad, por supuesto), photocall con accesorios que permitan a los invitados convertirse en caballeros y damas...



 ¿Y qué os parece la idea de elaborar una coreografía que recuerde a una fiesta medieval para abrir el baile y/o contratar a unos animadores que organicen bailes grupales para que luego os acompañen todos?


¿Os agrada la temática medieval para vuestra boda? Desde luego puede llegar a ser de cuento de hadas...



Post relacionados:

Consejos Imprescindibles para Organizar una Boda Temática

Consejos para No Equivocarse con una Boda Temática

Cómo Organizar una Boda en un Espacio No Convencional


La primera vez que apareció el post Consejos e Ideas para Organizar una Boda Medieval fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?


Consejos e Ideas para Organizar una Boda Medieval by ¿Quién dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

03 abril, 2024

Proyectos DiY en la Boda: ¿Sí o No?

Hay muchas parejas que deciden elaborar algunos detalles de su boda con sus propias manos, desde el diseño de las invitaciones al maquillaje de novia, desde los centros de mesa a los regalos para los invitados. Y es un propósito que merece respeto y reconocimiento, porque incluir las manualidades o el bricolaje al trabajo que supone organizar una boda no es tarea fácil. 


Precisamente porque es algo que requiere de tiempo, trabajo, paciencia y cierta habilidad, es importante plantearse si es adecuado para vosotros o no lo es. Por eso en este post vais a encontrar algunas cuestiones que os pueden ayudar a decidir si queréis incluir proyectos DiY en vuestra boda


¿Nos ponemos manos a la obra?


Proyectos DiY en la boda: ¿sí o no?


Antes de nada...


Preguntaos si verdaderamente os apetece elaborar cosas para la boda con vuestras propias manos. Si no os gusta la idea, es mejor que abandonéis antes de comenzar.


 Si el único motivo de llevar a cabo proyectos DiY es la economía, y no os agradan ni las manualidades ni el bricolaje, tenéis tres opciones. La primera es buscar alternativas baratas que podáis comprar o encargar. La segunda es aceptar que utilizar las manos es la única elección que tenéis para conseguir la boda que queréis. Y la tercera es prescindir de esos elementos, porque en la mayoría de los casos no suelen ser imprescindibles.


Cuestión de tiempo


 Valorad de forma realista de cuánto tiempo disponéis para poder dedicarle a planes DiY para vuestra boda. 


 Tened en cuenta que siempre necesitaréis más tiempo del que hayáis asignado inicialmente a las manualidades y el bricolaje para vuestra boda, por lo que debéis ajustar esas previsiones para que no os quedéis cortos. 


Y también cuestión de habilidades


 Valorad cuáles son vuestra capacidades reales a la hora de hacer manualidades y bricolaje o de decorar. Aunque hay proyectos muy sencillos, el hecho de contar con una base os facilitará la tarea y os garantizará un buen resultado. 


 Analizad en qué sois buenos y aprovechar esas capacidades para plasmarlas en esos detalles o decoración que queréis confeccionar vosotros mismos. 


Mujer preparando un arco de flores para una boda en la playa


El apoyo


Preguntaos si contáis con un equipo de apoyo que os pueda ayudar con vuestro plan en caso de necesidad. Si tenéis un grupo de familiares o amigos que os pueda echar una mano, seguro que conseguiréis llevarlos a término, incluso si finalmente no tenéis mucho tiempo. 


La decisión


 Decidid qué es lo que queréis elaborar vosotros mismos, teniendo en cuenta cuáles son vuestras habilidades, el tiempo y el apoyo con el que contáis. 


 En cualquier caso es importante que no os excedáis con el DiY, porque se os puede ir de las manos con mucha facilidad. Es mejor apostar por la calidad que por la cantidad. 


Jabones artesanos con flores


La inspiración


 Buscad inspiración para vuestros proyectos DiY nupciales. Podéis recurrir a todo tipo de fuentes, desde Instagram a pinacotecas, desde Pinterest a tiendas de decoración, desde revistas de novias a la última boda a la que hayáis asistido. 


 Y no os olvidéis de vuestra imaginación, que puede ser vuestra mejor aliada en este caso. 


 Organizad toda esa inspiración para decidir qué es lo que queréis (y podéis) elaborar con vuestras propias manos.


 Si no tenéis experiencia en alguna técnica en concreto, buscad tutoriales para aprender. O incluso podéis apuntaros a algún curso, que además de serviros de aprendizaje puede ser una forma de evadiros del estrés de la boda y relajaros. 


Cartel de "Candy Bar", "Love" y corazones en madera


El presupuesto


 Tened presente que hasta el proyecto DiY más sencillo requiere de un gasto, por lo que debéis contemplarlo dentro del presupuesto.


 Dentro de esas previsiones de gasto, es importante que reflejéis una pequeña cantidad para imprevistos... o para un sustituto elaborado por un profesional o comprado en caso de que el resultado no sea el esperado. 


Las compras y el almacenamiento


 Comprad o haced acopio de los materiales en la cantidad suficiente (con un extra para imprevistos) y con cierta antelación. 


 Buscad material y elementos decorativos económicos, pero que tengan potencial. Las tiendas de segunda mano, los outlets, los mercadillos o las tiendas económicas pueden ser vuestros mejores proveedores para los proyectos DiY. 


 Almacenad todo el material y herramientas que vayáis a requerir en mismo lugar, que sea accesible y seguro. 


La práctica hace al maestro


 Practicad antes de comenzar el proyecto en sí. Y si es posible, evitad utilizar el material que hayáis comprado para elaborarlo. Probad con cualquier otro sustituto que tengáis por casa y que sea prescindible.


Cesta con detalles para los invitados

 

Algunas ideas... y proyectos que es mejor evitar


 Ideas para planes DiY: invitaciones de boda, ramo de novia, prendido del novio, deco del coche nupcial, decoración de la ceremonia, portaalianzas, cestos de flores, confeti, pañuelos bordados para lágrimas de alegría, programa de boda, seating, números de mesa, centros, photocall o photo booth, regalos para los invitados... 


 Aunque hay algunos de estos DiY que no suelen ser una buena elección si no sois expertos: el vestido de novia, el traje del novio, la decoración floral o la comida que se sirva en la boda. 


 Y también hay algunos proyectos que tampoco es buena idea encargarle a familiares o amigos si no son profesionales, como la fotografía, el vídeo, el maquillaje, la peluquería o el trabajo de DJ durante el baile. 


Y lo más importante, disfrutad del proceso. Acometed los proyectos como una diversión, no como un trabajo. Si lo convertís en una obligación, ni lo disfrutaréis ni el resultado final será aceptable. 



Post relacionados:

Consejos para Organizar una Boda DiY

DiY: Cómo Hacer un Ramo de Espigas

Boutonniere Rústico DiY. Sencillo y Original

DiY: Velas para la Ceremonia de la Luz

Bolsas de Lavanda para Regalar a Tus Invitados (Tutorial)

Panderetas Mini DiY para Animar Tu Ceremonia

Personaliza los Sobres de Tus Invitaciones de Boda

Marcasitios DiY para Tu Boda

Guirnalda de Banderines DiY para Tu Boda


La primera vez que apareció el post Proyectos DiY en la Boda: ¿Sí o No? fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?


Proyecto DiY en la boda: ¿sí o no? by ¿Quién dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

27 marzo, 2024

Ventajas e Inconvenientes de Celebrar una Boda en Casa

En otros países es muy frecuente que la boda tenga lugar en la propia casa o incluso en la de los padres de alguno de los miembros de la pareja, y aquí, en España, estamos comenzando a optar por esta forma de celebrarla. ¿Los motivos? El número de invitados tiende a ser cada vez menor, los novios quieren bodas muy relajadas y personalizadas, las imposiciones y restricciones de muchos espacios no son de su agrado, el presupuesto en muchos casos se reduce...


Si estáis pensando en celebrar una boda en casa, conviene que tengáis claro cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes antes de decidiros. Y eso es precisamente lo que os voy a desvelar a continuación, así que, vamos a ello.


Ventajas e inconvenientes de celebrar una boda en casa


Antes de decidiros


Lo primero que debéis tener en cuenta es el propio espacio. Y para ello debéis haceros las siguientes preguntas:


¿La casa es vuestra, os la va a prestar algún familiar o amigo o la vais a alquilar?


 ¿Os vais a sentir cómodos con muchas personas (proveedores, profesionales e invitados) moviéndose por vuestra casa?


 ¿Estáis dispuestos a todo el trabajo y las incomodidades que supone organizar la boda en un domicilio particular?


 ¿La vivienda y el jardín son suficientes para albergar a todos los invitados que acudirán a la boda?


 ¿Hay espacio para que los asistentes puedan circular con comodidad en los lugares que se habilitarán para celebrar la boda?


 ¿Tenéis muchos vecinos cerca?


 ¿Hay algún tipo de restricciones en la comunidad de vecinos o la urbanización a la hora de organizar una fiesta? ¿Estáis viviendo de alquiler? ¿Tenéis que pedir permiso expreso para celebrarla?


Espacio preparado para una ceremonia de boda en un jardín


Ventajas


 No estaréis sujetos a las fechas disponibles del espacio, algo que puede constituir un verdadero problema si está muy solicitado.  


 Vuestra celebración será única e irrepetible, algo que es más difícil de conseguir en un recinto en el que tienen lugar decenas de bodas al año, y que es el mismo para todas (por mucho que se personalicen).


 Este tipo de celebraciones suelen ser más emotivas y relajadas, precisamente por ser pertenecer al ámbito privado.


 Son perfectas para ese tipo de parejas a las que les encanta ser anfitriones y para las que abrir su casa significa abrir también su corazón. 


 El hecho de que en la mayor parte de los casos las viviendas y los jardines no sean muy amplios, implica que la lista de invitados no sea numerosa, y eso conlleva que aquellos que os acompañen sean probablemente los más cercanos a vosotros.


 Al ser un domicilio particular, podréis personalizar y ambientar la boda totalmente a vuestro gusto. 


 La decoración no tendrá tantas restricciones como las que suelen poner muchos espacios, porque, al fin y al cabo estaréis en vuestra casa. 


 En muchos casos os permitirá reducir gastos, porque no tendréis que pagar el alquiler del espacio, así como otras partidas del presupuesto.


Novios delante de una casa y un jardín


Inconvenientes


 El hecho de organizar una boda en la propia vivienda supone una serie de molestias antes, durante y después de la celebración. Puesto que hay que acondicionarla, decorarla, celebrar la ceremonia y/o la fiesta, desmontarla y limpiarla una vez finalizada. 


 El hecho de tener a muchas personas circulando por la casa puede resultar incómodo, porque de alguna forma vuestra intimidad se verá afectada. Incluso restringiendo de algún modo el acceso a ciertas estancias, no os garantiza que algunos invitados entren en ellas por descuido... o por curiosidad. 


 Pueden haber accidentes que estropeen vuestras habitaciones, mobiliario o zonas ajardinadas. Una mancha de salsa en una silla, una quemadura en una mesita, un desgarrón en una cortina, un adorno que se cae, un parterre de flores que se ha plantado con amor y que se pisa... Cuando eso ocurre en una finca o un hotel, no se percibe del mismo modo que si eso pasa en la propia vivienda. 


 A menos que la boda sea realmente íntima, tendréis que contar con la contratación de un servicio de catering, así como alquilar mobiliario, mantelerías, menaje, etc. 


 En muchos casos conviene tener prevista la instalación de baños portátiles, sobre todo si la cantidad de aseos que tengáis en casa no van a poder cubrir las necesidades de todos. 


 Si la vivienda no es muy grande y vais a celebrar buena parte de la boda en el jardín o la terraza, no está de más que tengáis previsto alquilar una carpa o un toldo en caso de que llueva o haga mal tiempo. 


 Debéis tener en cuenta las posibilidades de desplazamiento de los invitados, así como el aparcamiento. 


 Hay que tener mucho cuidado, porque podéis tener la tentación de querer hacer todo vosotros o contar con amigos y familiares, y es una mala idea. Incluso si la lista de invitados es reducida, el hecho de comprar, cocinar y servir a varias personas supone un gran trabajo... y una gran responsabilidad. En caso de que no seáis muy hábiles con las manualidades, el bricolaje y el estilismo, puede poneros en un aprieto a la hora de decorar la boda. Y estos son sólo algunos de los ejemplos de lo que puede salir mal si os decantáis por el DiY. Aunque sobre todo es una mala idea, porque la víspera, el propio día de la celebración y el día después, vosotros os debéis dedicar a disfrutar y a descansar. 


 Si no se marca un presupuesto y se sigue al pie de la letra, es muy fácil que los gastos se descontrolen y que acabe siendo mucho más costosa que una organizada en un espacio público. 


Con estos datos: ¿organizaréis vuestra boda en casa o prefería celebrarla en un espacio público?



Post relacionados:

Motivos para Celebrar una Boda Pequeña

Consejos para una Boda Íntima

¿Boda Íntima, Microboda o Elopement?

Cómo Organizar una Boda en el Jardín de Casa

Cómo Organizar una Boda en una Casa Rural

Cómo Organizar una Boda en una Vivienda Vacacional


La primera vez que apareció el post Ventajas e Inconvenientes de Celebrar una Boda en Casa fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?


Ventajas e inconvenientes de celebrar una boda en casa by ¿Quién dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under CC BY-NC-ND 4.0