En la primera parte de Gastos en la Boda que No Sospechabas os comenté algunos de los gastos con los que habitualmente no se cuenta cuando se establece el presupuesto para la boda. Pero aún hay más...
Modificaciones y arreglos en tu vestido
Si compras el vestido ya confeccionado, tendrás que hacerle arreglos inexorablemente. Y son arreglos que no te podrá hacer tu madre, salvo que sea una modista experimentada en este tipo de tareas, lo que te supondrá una cantidad extra con la que no contabas.
Una
forma de eliminar estos arreglos es hacerse el vestido a medida. Aunque
no lo parezca, puede salirte más económico y no tendrás que adaptarte el vestido, puesto que está hecho sólo para ti.
Complementos
Una vez que te pongas el vestido, será cuando comiences a ver los complementos que necesitarás: tocado, velo, cinturón, cancán, joyería, zapatos... y ese momento de euforia puede llevarte a gastar más de la cuenta, eligiendo modelos que se salgan de tu presupuesto.
Es difícil prever lo que necesitarás gastar en complementos antes de encontrar el vestido. Para que el presupuesto no se resienta, te aconsejo que preveas una cantidad de antemano y que te ciñas a ella a la hora de comprar esos complementos. Para ello nada mejor que evitar hacerlo de forma impulsiva según hayas encontrado el vestido de tus sueños. Tómate tu tiempo, busca alternativas y localiza proveedores que te puedan servir lo que quieres a un buen precio.
Ropa interior
Un gasto extra, sin duda, porque la lencería de novia debe ser la adecuada para el vestido de novia. Y si hablamos de lencería moldeadora, la cartera se resentirá aún más.
No hace falta que sea de firmas de lujo, pero es una partida en la que no acosejo escatimar. Una lencería mal elegida puede arruinar el mejor vestido de novia.
Tratamientos de belleza
Higienes faciales para los dos, manicuras, pedicuras, depilaciones, peelings corporales, masajes... serán algunos de los tratamientos de belleza que probablemente os haréis ambos y que debéis tener previstos en vuestro presupuesto.
Buscad ofertas 2x1 que suelen ofrecer muchos centros de estética, así podréis ahorrar unos euros.
Prueba de maquillaje y peinado
Es un gasto imprescindible, porque el día de la boda no se pueden hacer experimentos. En las pruebas se ensaya el maquillaje y el peinado para encontrar el que mejor se adapte a la novia.
Y, por otra parte, es una forma de saber si los profesionales que habéis elegido dan la talla. Si no lo hacen, siempre estaréis a tiempo de buscar otros.
Dietas
Muchas novias y novios se ponen a dieta antes de la boda. Si esa dieta se hace guiada por un nutricionista (que debería ser así), supondrá unos gastos de consulta que habrá que tener en cuenta.
Y también la alimentación del día a día supondrá un extra, porque la comida sana, no nos engañemos, suele ser más cara.
Esto no es realmente un gasto, sino una inversión en salud. Siempre que no se trate de dietas milagro y suplementos extraños, por supuesto.
Entrenamiento
La dieta se debe complementar con ejercicio. Si no tenéis mucha disciplina y nunca habéis pisado un gym, lo ideal es contratar un entrenador personal para que os dirija y os supervise.
A eso debéis sumarle la cuota el gimnasio y la equipación si no sois habituales del ejercicio.
Ahora hay centros con unas tarifas bastante económicas y en muchos casos se puede contratar a un entrenador que trabaje con los dos al mismo tiempo, lo que es más barato que las sesiones individuales.
Detalles para los invitados
Como son cosas pequeñas, no se suelen tener en cuenta y pueden suponer unos cuantos cientos de euros según el caso.
Mi consejo: estableced la cantidad que queráis gastaros y buscad los detalles ajustándoos a ese presupuesto. Si buscáis sin una cantidad en mente, es fácil gastasrse de más.
Regalos para los padres
Regalar algo a los padres es una costumbre que se ha impuesto en las bodas y puede suponer un dinero que no teníais previsto. Y si seguís la tendencia de regalar también a los hermanos, a los mejores amigos, a las embarazadas y a los niños, el pellizco a la economía puede ser importante.
Pensad si esos regalos son por convencimiento propio o por seguir la costumbre que se ha ido imponiendo poco a poco en las bodas. Si realmente queréis regalar algo a personas importantes para vosotros, decidid cuánto os queréis gastar y hacedlo siempre pensando en esas personas, no en el resto de los invitados que verán cómo se lo entregáis.
Transporte para los novios
Si no tenéis ningún vehículo propio o prestado que vaya a servir de coche nupcial, incluso si queréis llegar e iros en un vehículo especial (coche vintage, de caballos, limusina, etc.), tendréis que alquilarlo, lo que supone un gasto añadido. Más aún si es con chófer.
Y también hace falta prever el gasto que supone la decoración del coche nupcial, que según como sea, puede suponer una cantidad interesante.
Transporte para los invitados
Poner uno o dos autocares a disposición de los invitados para que se puedan desplazar al espacio donde celebréis la ceremonia y la recepción suponen varios cientos de euros, tenedlo en cuenta.
Si el presupuesto que tenéis es ajustado, os recomiendo que os planteéis si no os saldrá más rentable casaros en el centro de la ciudad para que no sea necesario un transporte para los invitados.
Otra opción es dejar que los invitados se encarguen de su propio transporte, tal y como se hacía antes en las bodas.
Impuestos
Hacienda no descansa, así que debéis contar con el IVA que os cargarán en las facturas. Cuando os pasen el presupuesto, comprobad si los precios que os dan tienen el IVA ya incluido, si no es así, tendréis que añadirlo para saber cuál es el total real a pagar.
Propinas
Aunque en España las propinas no son obligatorias, es habitual dárselas a quien nos proporciona un buen servicio.
Si sois partidarios de las propinas, contad con las que daréis por el servicio de peluquería, el de manicura, botones del hotel, etc.
Imprevistos
Los imprevistos que pueden surgir en la boda siempre tienen un coste, por lo que no está de más que tengáis un dinero reservado para contratiempos. Yo os aconsejaría al menos un 10% del total que vayáis a destinar al presupuesto total.
Post relacionados:
Gastos en la Boda que No Sospechabas (I)
El Mejor Regalo para Tus Invitados
Cómo Elegir con Acierto la Lencería de Novia (I)
Cómo Elegir con Acierto la Lencería de Novia (II)
Cronograma de Belleza para la Novia
Espejito, Espejito, ¿Quién es el Novio Más Bonito?
La primera vez que apareció el artículo Gastos en la Boda que No Sospechabas (II) fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?

Gastos en la boda que no sospechabas (II) by ¿Quien dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
La organización de boda supone una sucesión casi interminable de gastos, eso es bien sabido. Y para que esos gastos no se vayan de las manos, nada mejor que establecer un presupuesto cuidadoso para que la economía no se resienta (demasiado).
Pero a la hora de valorar los gastos, lo habitual es centrarse en lo más visible: comida, bebida, vestuario, flores, invitaciones, DJ y viaje de novios. Pero hay otros gastos que, unas veces porque no se les da importancia y otras porque se desconocen, pueden suponer un verdadero descalabro.
Para que eso no os suceda, en este post encontraréis algunos de esos gastos inesperados que conviene tener en cuenta a la hora de marcarse un presupuesto razonable.
Como son tantos, para no asustaros, prefiero daros esta información en dos partes ;)
Tasas por la ceremonia civil
Si os casáis en el Registro Civil, la ceremonia no tendrá coste. Pero si decidís contraer matrimonio civil en algún ayuntamiento, lo más seguro es que tengáis que abonar unas tasas por el servicio de celebración de matrimonio civil.
En cada uno de ellos las tasas son distintas, por lo que debéis informaros antes de cuánto os costará. Ojo, que algunas de esas tasas son más altas de lo que puede parecer al tratarse de un servicio municipal.
También hay que tener en cuenta que el importe puede ser menor si se está empadronado en el municipio. O el servicio puede ser gratuito, como en el caso de las Juntas Municipales de Madrid, salvo que la boda se celebre en sábado.
En el caso de que el matrimonio sea ante notario, también habrá que contar con los honorarios que serán de entre 100 y 150 €. Este precio se podrá incrementar si el notario celebra la boda fuera de su horario habitual o de la propia notaría.
Donaciones para la iglesia
Aunque el sacramento del matrimonio en sí no cuesta, la parroquia puede pedir una cantidad en concepto de servicios extraordinarios derivados de la celebración: colocar una alfombra en el pasillo nupcial, limpieza, etc. Ese precio varía según cada parroquia, por lo que es conveniente consultarlo antes de decidir.
Algunos párrocos también os cobrarán por tramitaros todo el papeleo relativo al expdiente matrimonial. Informaos bien acerca de sus tarifas con antelación.
Por otra parte, también es necesario consultar con el párroco si tienen proveedores autorizados, es decir, fotógrafos, videógrafos o floristas que tendréis que contratar sí o sí para casaros en esa iglesia.
En el caso de que os queráis casar en la capilla de alguna Hermandad, también os pueden cobrar algún donativo o la voluntad, además de lo que tengáis que abonar a la parroquia en la que se encuentre.
Capitulaciones matrimoniales
En el caso de que queráis indicar las condiciones específicas del régimen económico que regirá en vuestro matrimonio o si queréis adoptar uno que no sea el que se aplica por defecto, que suele ser gananciales en casi todo el territorio nacional, tendréis que firmar un documento de capitulaciones matrimoniales ante notario.
Este documento cuesta aproximadamente entre 50 y 60 € que, aunque no es mucho, también debe contemplarse en el presupuesto global para la boda.
Maestro de ceremonias
En el caso de que queráis hacer una ceremonia fuera del juzgado o el ayuntamiento, tendréis que contratar con un oficiante que se encargue de celebrar la boda simbólica en el lugar que elijáis.
Este servicio tendrá un precio que dependerá del profesional que contratéis. También habrá que sumarle el desplazamiento, las dietas y el kilometraje, en caso de que la boda sea en un lugar diferente al de la residencia del maestro de ceremonias.
Para evitar este gasto, la única solución es contar con algún amigo o familiar que ejerza de maestro de ceremonias.
Envíos
Normalmente las invitaciones se suelen entregar en mano, pero si es necesario enviar muchas por correo, sí es un gasto que merece la pena tener en cuenta.
Si se trata de invitaciones en caja o en algún embalaje especial, el importe de su franqueo será más elevado que el ordinario para una carta. También es necesario tener en cuenta los gastos de envío si hay varias invitaciones que deben ser entregadas por mensajero.
Para ahorrar en esta partida, nada mejor como entregarlo en mano a los invitados. Si no os es posible dárselo en persona a todos los asistentes, siempre podéis recurrir a familia o amigos de confianza para que lo hagan en vuestro nombre. O enviar invitaciones on-line, si vuestro presupuesto es muy ajustado.
Despedida de solteros
Es un gasto que a menudo no se tiene en cuenta a la hora de planificar la boda y que puede suponer un mordisco imprevisto al presupuesto, incluso aunque los asistentes paguen una parte de sus gastos.
Invitar sólo a las personas más cercanas o hacer la despedida conjunta es una buena forma de aminorar la cantidad a pagar por este concepto.
Extras por alquiler de espacios
Hay muchos proveedores que os cobrarán por reservaros un espacio en exclusiva para la ceremonia, el cóctel, la recepción o la barra libre. Además de lo que paguéis por la comida, la bebida y el servicio, por supuesto.
Esto sucede a menudo cuando se trata de hoteles o espacios abiertos al público. Imaginad un hotel con terraza. Si el hotel deja de ganar por las copas que suele vender en el afterwork o en horario de noche en su terraza, os cobrará un cantidad que compense ese dinero que deja de ingresar ese día... aunque vosotros vayáis a pagar por la comida o la bebida de los invitados. Y para que os sirva de referencia, en un hotel de 4 estrellas en Madrid, estamos hablando de un canon aproximado de entre 1.500 y 3.500 € por ocupar en exclusiva una terraza o un espacio singular durante la temporada de primavera-verano.
Una forma de evitar este gasto es utilizar los espacios habilitados únicamente para bodas o permitir que el público pueda acceder también a esas zonas durante la celebración para hacer uso conjunto de ellas.
Extras por cambios en proveedores
Hay fincas, hoteles y salones que tienen proveedores con los que trabajan en exclusiva: fotógrafos, videógrafos, floristas, decoradores... Esa exclusividad implica que todos ellos pagan una cantidad por cada trabajo al propietario del espacio. Así que, si queréis otro profesional que no esté en su cartera, es posible que os cobren una cantidad extra, por el dinero que no ingresarán por este concepto. O que directamente no os permitan trabajar con nadie de fuera.
Sólo hay dos formas de solventar este gasto: pasar por el aro y contratar a los proveedores obligatorios o intentar negociar con el comercial del espacio la retirada de ese extra por no trabajar con esos profesionales.
Extras por cambio en el mobiliario o menaje estándar
Los establecimientos en los que se celebra la ceremonia y la recepción suelen tener a lo sumo dos o tres modelos de mantelería, vajilla, cubertería y cristalería. En caso de querer algo especial en cuanto a modelo o color, lo habitual es que cobren una cantidad por ese cambio. Esto es debido a que tienen que comprar o alquilar esos artículos y, evidentemente, os van a trasladar ese gasto y un extra por las molestias.
Una opción interesante es que os ofrezcáis vosotros a alquilar esos artículos, aunque en muchos casos no os lo permitirán u os cobrarán un plus por ello.
Extras por cambios en la decoración estándar
En la decoración sucede lo mismo que en el caso anterior. Si queréis un cambio en la decoración habitual con la que trabaja el espacio (centros de mesa, iluminación, etc.), os cobrarán una cantidad adicional, dependiendo de lo que elijáis.
Si decidís encargaros vosotros de la decoración y os lo permiten, puede que os encontréis con una cantidad extra en el presupuesto por ese concepto. Pueden justificarlo por la limpieza posterior o por los posibles daños que se puedan originar a la hora de colocar los distintos elementos. Ya sé que es injusto que os cobren por algo que no os van a proporcionar, pero puede suceder.
Horas adicionales de barra libre o DJ
Cuando os presupuestan el precio de la barra libre, los cócteles o el DJ, normalmente se contemplan un número determinado de horas. Si queréis añadir más tiempo de fiesta para vuestros invitados, tanto si es antes de la boda como si lo decidís ese mismo día, tendréis que añadir una cantidad, que puede ser elevada según el tipo de servicio o el número de asistentes.
Una sugerencia para ahorrar: si habéis contratado dos o tres horas de barra libre y prevéis que los invitados querrán seguir de fiesta una vez finalizadas, siempre podéis llegar a un acuerdo con alguna discoteca o local de copas cercano. Así podréis negociar un buen precio para las copas y que los invitados puedan seguir con la fiesta, pero pagándose ellos las consumiciones.
Carpas
En caso de que haga mal tiempo y la ceremonia o parte de la recepción sea al aire libre y el lugar donde lo celebréis no tenga disponible espacio interior, os veréis en la necesidad de alquilar una carpa.
Y, cuidado, este es un gasto que puede suponer cantidades de tres ceros.
Para evitar esta posible sangría económica, lo ideal es que el espacio tenga opciones para el plan B en caso de lluvia.
Habitaciones de hotel
Si os casáis en un hotel, normalmente suelen regalar una noche de alojamiento en él. Aunque puede que no sea suficiente sólo una noche y sólo una habitación.
Si ambos os queréis vestir en el hotel, necesitaréis dos habitaciones, para no veros antes de la ceremonia. Y si vivís fuera de la ciudad, necesitaréis probablemente más de un día de alojamiento; por los preparativos previos y porque puede que os apetezca hacer turismo después de la boda.
También podéis necesitar habitaciones extras para familiares o amigos a los que os veáis en la necesidad de pagar el alojamiento.
En este caso, siempre podéis negociar los precios con el hotel, sobre todo si son varias habitaciones y varios días. O buscar un alojamiento alternativo más económico, como un apartamento para varias personas.
Comidas o cenas antes y después
Es un gasto que no se suele tener en cuenta, pero con el que hay que contar. Porque el día de la boda, si ésta es de tarde-noche, tendréis que comer y es muy posible que tengáis que hacerlo fuera de casa. Eso si no invitáis a la familia y amigos más cercanos a comer, que es algo muy habitual.
También es frecuente cenar de una manera especial el día antes de la boda, la pareja sola o con las familias de ambos, lo que también supone unos cuantos euros más. Y la comida del día siguiente, porque después del bullicio de la boda, a ninguna pareja le apetece cocinar.
Pruebas de menú
Las pruebas del menú de boda suelen estar contempladas dentro del presupuesto que facilita el proveedor de gastronomía, pero sólo si al final se contrata con ellos.
Si el menú no os gusta y decidís cancelar el contrato o si prefería probar antes de firmar nada, las pruebas que hayáis hecho os las cobrarán aparte.
Para mí, esto no es un gasto, sino una inversión. Cuando se firma un contrato de este tipo hay que pagar una cantidad a cuenta, eso significa que de alguna forma os atan a ellos. Si resulta que al probar los menús os dais cuenta de que la calidad y el servicio es deficiente, dar marcha atrás os costará mucho esfuerzo... y dinero.
Por eso, muchas veces es mejor pagar esas pruebas aparte. Si os gusta la comida o la bebida, ya os lo descontarán después; si ha sido un desastre, sólo habréis perdido unos cuantos euros y habréis compartido la comida con la familia o los amigos que hayáis llevado a la prueba.
Menús para los proveedores
Siempre recomiendo prever comida y bebida para el fotógrafo y otros proveedores que vayan a estar trabajando durante la recepción, porque evita muchos problemas y, al fin y al cabo, tampoco supone un gasto tan elevado.
No hace falta que sea el mismo menú que para los invitados. Puede ser un menú infantil o una selección de bocados que se vayan a servir en la recena. También se puede pactar con el proveedor de gastronomía un menú especial para ellos.
También deberíais proporcionarles bebida, pero siempre que sea no alcohólica, puesto que están trabajando.
Generadores
Otro de los puntos que puede suponer un buen pellizco a vuestra economía es la necesidad de un generador. Hay muchos espacios que no están preparados para soportar equipos de iluminación y sonido potentes. Incluso puede que no tengan cocinas propias y no tengan infraestructura para que puedan funcionar hornos, parrillas o freidoras que pueda necesitar el catering.
Eso significa que tendréis que contratar un generador que provea de electricidad a todos los equipos. Y no es algo barato.
Tenedlo en cuenta antes de elegir un espacio para la boda y consultadlo antes, sobre todo si se trata de espacios singulares y que no tengan cocinas.
Altavoces y micrófonos
Uno de los ítems que suelen olvidarse a la hora de preparar el presupuesto son los altavoces y micrófonos.
En el caso de las ceremonias civiles, por ejemplo, suele hacer falta un micro y unos altavoces. Aunque el lugar sea cerrado y el número de personas pequeño, es imprescindible que las voces se oigan claramente y para eso hace falta un equipo de sonido mínimo. Si hablamos de espacios abiertos y gran cantidad de personas, el equipo deberá ser más potente.
Aunque muchas fincas, hoteles y salones suelen brindarlo de forma gratuita a sus clientes, es importante que lo preguntéis antes, porque si no lo tienen puede suponer varios cientos de euros extra que añadir al presupuesto.
También podéis hablar con el DJ y pedirle que lo ponga él. Aunque os cobre una cantidad por ello, siempre será más pequeña que si contratáis el equipo vosotros.
Detalles de decoración no previstos
Si la planificación de la decoración no ha sido muy cuidadosa, siempre pueden surgir compras de última hora que, sin apenas daros cuenta, irán aumentando el total de gastos de la boda.
Para ello las mejores medidas son: planificación, hacer las compras de última hora en establecimientos low cost y no dejarse llevar por el afán hiperperfeccionista. Esto último es un mal muy común, sobre todo en las novias, porque siempre tienen la sensación de que falta algo o habría que sustituirlo para conseguir la decoración perfecta. Y es un tremendo error, porque al final se recarga el espacio... y la cuenta corriente se resiente.
Iluminación
Esta partida puede dejar temblando el presupuesto, especialmente en las bodas de exterior.
Las guirnaldas de luces, las linternas, los farolillos, las velas... si se deben iluminar muchas zonas, el precio va subiendo a la velocidad de la luz :)
La mejor forma de recortar en este gasto es buscar un espacio que ya tenga una iluminación adecuada y que sólo necesite alguna pincelada para personalizarlo.
También se puede alquilar parte de la iluminación en lugar de comprarla.
Y hasta aquí llega esta primera parte. No te pierdas la segunda en la que os contaré más gastos insospechados con los que os podéis encontrar a la hora de organizar vuestra boda.
Post relacionados:
Hablando de Dinero en la Boda
Todos los Trucos para Ahorrar Dinero en la Boda (I)
Todos los Trucos para Ahorrar Dinero en la Boda (II)
Cómo Cancelar los Contratos con los Proveedores
12 Errores de Decoración que No Debes Cometer en la Boda
Ventajas e Inconvenientes de Casarse en un Hotel
La primera vez que apareció el artículo Gastos en la Boda que No Sospechabas (I) fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?
Gastos en la boda que no sospechabas (I) by ¿Quien dijo boda? - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.