08 marzo, 2023

Errores A Evitar para que el Banquete de Boda Sea Perfecto

Una de las partidas en las que más dinero vais a invertir en la boda, probablemente la mayor, es la que destinaréis a la comida y la bebida que se servirá en la boda. Y no sólo será la más cara, sino también una de las que mayor impacto tendrá en los invitados. Puede que dediquéis mucho tiempo, trabajo y dinero a la decoración de la boda, o incluso a vuestro vestuario, pero lo que casi con toda seguridad lo que más recordarán los asistentes serán dos cosas: la comida y la fiesta. Y lo harán tanto si el impacto ha sido positivo como negativo. 


Por eso es fundamental acertar con el menú de la boda, desde su elección hasta cómo se sirve o cómo se presenta. Y eso significa no cometer ciertas equivocaciones, que pueden poner en riesgo el éxito de la recepción.


Por eso en este post quiero señalaros algunos de los errores más frecuentes que conviene evitar para que el banquete de vuestra boda sea de "10".

 

Errores a evitar para que el banquete de boda sea perfecto


El presupuesto


No marcarse (y respetar) un presupuesto para la comida y la bebida que se servirá en la recepción de la boda. Aunque siempre conviene contar con un margen de maniobra, por si acaso, porque os aportará seguridad en caso de que queráis algo especial o surja algún coste extra que no estaba previsto.

 

La elección del proveedor

 

No prestarle suficiente atención a la elección del proveedor y del menú, porque ambos van de la mano y deben ser excelentes (que no tienen que se obligatoriamente caros).  

 

La prueba del menú

 

No probar el menú es una grave equivocación, porque guiarse únicamente por el nombre, la descripción de los platos o la foto que os enseñe el comercial del catering es arriesgarse de manera innecesaria.  


Plato con comida gourmet

 

Los invitados

 

No tener en cuenta el número de invitados. Porque no todas las fórmulas son adecuadas para todos los tipos de boda. Una boda con una lista de invitados enorme no encaja muy bien con el buffet o con una recepción completa de tipo cóctel, por ejemplo.  

 

Ser muy optimistas a la hora de calcular el número de invitados y no ser lo suficientemente insistentes a la hora de que confirmen su asistencia. Esto puede llevar a que tengáis que pagar por un número de cubiertos muy superior al de invitados que realmente acudan a la boda.

 

Intentar complacer a todos no funciona nunca, lo único que se consigue con ello es decepcionar a todo el mundo. Componer un menú que sea aplaudido universalmente es algo imposible, así que es posible que a algún invitado no le agrade algún aperitivo o algún plato, y no pasa absolutamente nada. Lo ideal es llegar a un punto medio entre lo que os guste a vosotros y lo que pueda satisfacer a la mayoría de invitados.

 

Las cantidades

 

No servir un cóctel de bienvenida o aperitivos suficientes. Unos buenos bocados antes de la comida o la cena son muy importantes, porque abren el apetito de los invitados, les mitigan el hambre (algo muy importante si ha pasado mucho tiempo entre el final de la ceremonia y la recepción) y pueden salvar los posibles errores del menú principal (retrasos a la hora de servir los platos, calidad deficiente...). Además, si hay poca comida durante el cóctel, es posible que los invitados beban más de la cuenta y/o que les siente peor el alcohol al tener el estómago vacío, y nadie quiere que el banquete de boda comience ya con la mitad de los invitados fuera de combate. 

 

Camarera con una bandeja de canapés en las manos


Además de que los aperitivos deben ser suficientes en cuanto a cantidad, también deben serlos en cuanto a calidad y a capacidad de sorprender a los invitados. Y, por supuesto, deben ser fáciles de comer en uno o dos bocados. 

 

Excederse con los aperitivos del cóctel, si la comida que se sirva a continuación va a ser copiosa, ya que los invitados estarán saciados a la hora de sentarse a la mesa. Ni muchos ni pocos, los justos.

 

También debe ser adecuada la cantidad de comida que se sirva. Los invitados no deben quedarse con hambre, pero tampoco empacharse o que sobren demasiadas viandas.

 

Necesidades especiales

 

No prever un menú infantil adecuado si hay niños invitados a la boda. Los niños no apreciarán un estupendo menú gourmet, sino que prefieren otro tipo de comida, y cualquiera que tenga hijos o sobrinos lo sabe: nuggets y otras carnes empanadas, hamburguesas, hot dogs, pizzas, patatas fritas, croquetas... 

 

No tener en cuenta las posibles alergias. Aunque hay invitados que probablemente os informen de sus alergias, intolerancias y necesidades dietéticas concretas, habrá otros que no, y es importante que los alimentos que sean potencialmente alergénicos estén identificados.

 

Tabla con alimentos

 

El menú

 

No adaptar el menú a la época del año en que se celebra la boda. Comidas muy contundentes, picantes o calientes en los días más tórridos del verano son un fracaso garantizado. Y las ensaladas o sopas frías no serán lo más adecuados en lo más frío del invierno. 

 

Anteponer la estética y la complejidad a la calidad siempre es una mala elección. Es mejor optar por buenas materias primas y bien cocinadas, que por platos complicadísimos en los que es difícil adivinar cuáles son los ingredientes principales. 


Tartas de boda

 

No optar por alimentos de temporada siempre es un error. El menú será más caro y la calidad de los ingredientes no será la óptima. Cuando un alimento es de temporada y de proximidad, estará en su mejor momento. Si debe recorrer miles de kilómetros para terminar en el plato de los invitados nunca podrá estar tan en su punto. Pensad que nunca se recogen en su momento óptimo, se conservan (e incluso se maduran) en cámaras, deben transportarse con lo que ello conlleva, pasan muchos días entre la cosecha y la cocina...

 

Repetir ingredientes. Servir el mismo alimento en el cóctel, en el entrante y en uno de los platos del banquete es un error, por muy bueno que sea. Un canapé de jamón ibérico en el cóctel, una crema de puerros con virutas de jamón como entrante y unos champiñones con jamón ibérico como guarnición del plato de carne es demasiado jamón, por muy ibérico que sea. 

 

Escoger alimentos difíciles de comer o que manchen mucho cuando se consumen es una equivocación por motivos obvios. 


Arroz negro

Ofrecer marisco difícil de comer puede ser un error. Si bien es un tipo de alimentos que suelen tener una legión de rendidos admiradores, lo cierto es que puede poner en un aprieto a más de un invitado. Por no hablar de que es fácil terminar con alguna mancha si no se es muy hábil a la hora de consumir cierto tipo de marisco. 

 

Hay ciertos alimentos que no deberían servirse en crudo, como las carnes y los pescados. Por una parte, no agradarán a todos los asistentes, y por otra pueden ser un problema de seguridad alimentaria si no se han seguido todas las medidas necesarias, tanto en origen, como en su manipulación y transporte (si se trata de un catering externo). 

 

Si ofrecéis carne, es importante que los cortes sean de cierta calidad, porque los que no son tan buenos requieren mucha maestría para convertirse en un buen plato.

 

Excederse con el picante puede ser muy mala idea. No todo el mundo tiene una alta tolerancia a los alimentos picantes, de hecho, hay personas que sufren muchísimo con ellos. Es mejor ser conservador con este punto. 

 

El servicio

 

No dejar claro al catering cómo deseáis el servicio. Es importante que no tarden demasiado a la hora de servir cada plato, que no lo retiren demasiado pronto, que los invitados estén servidos al mismo tiempo en la medida de lo posible...

 

Invitados sentados a la mesa de la boda

 

Las comidas y cenas interminables. Los invitados quieren disfrutar de la comida, no sufrirla. El hecho de estar sentados 3 ó 4 horas (o más), puede llegar a ser un suplicio para cualquiera. Y además de que es incómodo, debéis tener en cuenta que los invitados también quieren levantarse, bailar e interactuar entre ellos.

 

Y algún consejo extra para vosotros...

 

Perderse el cóctel es una falta de respeto hacia los invitados. Esto suele ocurrir porque la sesión fotográfica se eterniza, pero se soluciona con una buena planificación y coordinación con el equipo de fotógrafos. Los asistentes estarán deseando veros y charlar con vosotros, y el cóctel es el momento ideal, porque luego os sentaréis todos en vuestras mesas y ya no podrán hacerlo hasta la fiesta. 

 

Llegar tarde a la comida o la cena. Si perderse el cóctel es una mala idea, retrasarse a la hora de entrar a la recepción todavía lo es más. Los invitados estarán deseando sentarse para comer y el personal de cocina y servicio de ponerse a trabajar. Pensad que eso causará problemas en la cocina y la calidad del menú probablemente se resentirá. Y los camareros, que suelen estar contratados por horas, tendrán que alargar innecesariamente su jornada de trabajo. Por no mencionar que si se trata de una boda de mañana y por la tarde-noche hay otra programada, causará retrasos a la hora de finalizar vuestro servicio y preparar el siguiente. 


Con estos consejos seguro que vuestros invitados recordarán con admiración y durante mucho tiempo vuestro banquete de boda.



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La primera vez que apareció el post Errores A Evitar para que el Banquete de Boda Sea Perfecto fue en el blog de ¿Quién Dijo Boda?


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